La depresión en adultos mayores es una condición frecuente y, en muchos casos, difícil de tratar. Aunque existen terapias eficaces, como los antidepresivos y la psicoterapia, una proporción importante de pacientes no logra una mejoría completa. Esta situación ha impulsado la investigación de intervenciones complementarias, especialmente aquellas que integran cuerpo y mente, como el Kundalini Yoga.
Un estudio piloto publicado en The American Journal of Geriatric Psychiatry por Helen Lavretsky y su equipo exploró el potencial del Kundalini Yoga como herramienta terapéutica en adultos mayores con depresión. A diferencia de otros estudios más generales sobre meditación, esta investigación se centró específicamente en una intervención estructurada basada en Kundalini Yoga.
